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PELÍCULA RECOMENDADA POR JUAN ANTONIO ALONSO.

En esta película, Eddie Murphy revive a un personaje real, Dolemite o, en su nombre real, Rudy Ray Moore. También conocido como el padrino del Rap, aunque aquí no se habla de esta faceta.
Este filme nos viene a decir que no debemos de creer que el mundo tiene que funcionar solo como nos han dicho que debe de hacerlo, que, aunque es muy difícil salir de la norma y desarrollar una carrera profesional totalmente fuera de los cánones marcados, algunos "maravillosos locos" lo hacen.
En definitiva, se nos hace ver que tenemos que agradecer que a lo largo de la historia han existido y ojalá sigan existiendo soñadores como el representado aquí.


Hasta en los caminos más claros encontraremos obstáculos.
No esperes que superar los retos de la vida sea tarea fácil.
No desistas de intentarlo otra vez si fallaste o no lo lograste
No interpretes que has equivocado la ruta porque esta te exige más.

Todos anhelamos sentirnos queridos y, de forma más o menos directa, lo buscamos casi continuamente. Parejas, hijos, amigos,..., son el motor fundamental de nuestras vidas.
Cuando nos encontramos con el amor y lo sentimos con intensidad, la sensación es maravillosa. De igual manera, en caso de alejarnos de él, el dolor puede ser abrumador.
Todos, de una forma u otra, hemos experimentado la soledad, el rechazo, el que no nos amen,... Así, el miedo a volver a sentir esto puede empujarnos a resistir en relaciones sentimentales, familiares o sociales que ya no aportan nada y, por el contrario, sí contienen alta dosis de malestar.

Cada época del año tiene su semejanza con determinadas situaciones vitales. El otoño, como no puede ser de otra manera, no es una excepción.
Algunos de los atributos de esta estación nos recuerdan a estados depresivos. La pérdida progresiva de luz, de momentos de socialización, de actividades propias de la época estival,..., todas ausencias que van unidas de manera obligada a estos días.
Aunque la semejanza con las circunstancias psicológicas descritas tiene una fuerte connotación negativa, no lo es el caso de todas las que se pueden asociar a estos meses.
Así, también es posible encontrar similitud con el proceso vivido por muchas personas a través del cual estas toman conciencia de que ciertas ideas tomadas por válidas dejan de serlo y, consecuente, van dejándolas caer de manera similar a las hojas de los árboles.
En esta última situación, parece que el hecho de que lo ya caduco en nuestra mente nos abandone es paso necesario para dejar espacio a nuevos brotes; nuevas formas de vernos a nosotros, a los demás y al mundo.

Es muy posible que esos días en los que las cosas no te salieron bien, que perdiste algo o alguien te decepcionó, veas al mundo como triste, pagado y mustio.
También es muy probable que tras enfrentarte a un jefe, un compañero o cualquier otra persona agresiva, todo te parezca más inhumano, inhóspito, violento,...
De igual manera, en aquellos momentos en los que las buenas noticias llegaron a tu vida, seguro es que todo se volvió mucho más amable, bonito y agradable.
En definitiva, no te tomes demasiado en serio todo lo que piensas y sientes. Nuestra percepción está altamente influida por todo lo que experimentamos en un pasado más o menos lejano.

Nuestros miedos pueden tomar diferentes formas. Temor a la enfermedad, al fracaso, al rechazo,..., todos son el mismo demonio con diferentes caras.
La lucha no debe consistir en intentar destruir al monstruo, tampoco de huir o de ser sus esclavos. De lo que se trata es de aceptar que está ahí mientras hacemos muestra vida.

Cuando la felicidad de uno implica la pérdida de libertad del otro, no hablamos de querer, lo hacemos de poseer.
Un amor maduro, sano, no puede basarse en dominar al otro, en convertirlo en el instrumento de la felicidad propia.
Cuando uno considera al otro egoísta por no actuar como el considera que debe de hacerlo y, además, le exige que así se comporte, hablamos de algo más primitivo que el amor. A eso no se le debería dar tal nombre.

Si algo me está enseñando la vida es que esta no se puede forzar. Cada época te marca unos retos y, si queremos vivir con sentido, no nos queda otra opción que aceptar que hemos de enfrentarlos a ellos de la mejor forma posible.
El inmovilismo, la queja inútil, la negación de nuestra realidad, de nada nos ayudarán. El centrarnos en lo que podemos hacer y rendirnos ante lo que no, seguro que nos serán de gran utilidad.

Entradas, salidas, diferentes direcciones,..., aunque diferentes, todos nos encontramos a ellas de manera continua a lo largo de nuestra vida
Algunas veces podemos escoger y otras no, lo importante es saber cuándo esto es así, no intentar abrir o cerrar lo que no se puede, no caminar por caminos inexistentes y, por supuesto, explorar allí donde podamos sentir que nuestra vida tiene más sentido.

En épocas de la vida en los que el tiempo libre es un bien escaso, un paseo una mañana de domingo se convierte en un tesoro. Si, además, se hace tras una lectura interesante, se torna casi un ejercicio espiritual.

Todos, por momentos, pensamos, sentimos y actuamos de una forma infantil, no mesurada, poco lógica.
En ocasiones, dejamos de entender que el mundo es variado, lleno de matices, en el que los extremos pocas veces tienen sentido
Muchas veces nos cuesta entender que no existen personas cuya única intención es hacemos daño, pero tampoco aquellas que solo saben querernos.

Son muchos los que se toman la vida como una competición en la que el más fuerte gana y donde este es el que menos dolor demuestra.
A veces se premia que las personas escondan al humano y muestren una máscara en forma de fortaleza, la cual solo es fachada.
Olvidamos que una de las capacidades más importantes del ser humano es la de empatizar con el otro, la de ser capaces de compartir lo que sentimos y hacer lo posible por paliar su sufrimiento. No es difícil entender que esto, con pantallas de falsa seguridad, es imposible hacerlo.

Ni pensamiento positivo, ni buenos hábitos, ni todo nuestro esfuerzo, no, no hay manera de controlar a la vida.


Ahora mismo  en la jornada <<La Psicología Clínica en la Infancia y Adolescencia: Alternativas al Diagnóstico Biomédico y la Eficacia en la Intervención>>.
Granada.17/10/2019.
Organizado por SEPCyS. Sociedad Española para el Avance de la Psicología Clínica y de la Salí Siglo XXI.


Habla contigo mismo, habla mucho, en silencio y con cariño.
Convéncete de que no debes de dejarte arrastrar por los pensamientos y emociones que intentan hundirte.
Ayúdate a sentir lo que te tocaría sentir si no fueras enemigo de ti mismo y sí un gran compañero.

Cuando alguien te dice que te necesita, que no puede vivir sin ti, que si no estás con él morirá,..., no creas que estás ante alguien que te ama de una manera superior. Todo lo contrario, estás frente a un ser inmaduro que te siente como un instrumento para satisfacer sus necesidades.

Las relación de padres e hijos, sin duda, es nuestra luz y también nuestra sombra.
Los vínculos con los más allegados conforman gran parte de nuestra personalidad.
Tu seguridad, tu determinación, tu fuerza,..., germinó con ellos. Tu culpa, tus miedos, tu inestabilidad,..., también nacieron ahí.

El amor es un juego complicado. Este nos exige ser los más maduros y, a la vez, los más infantiles.
Cuando queremos a alguien, debemos de entender que esa persona no es perfecta. Necesitamos tener la determinación necesaria para cuidarla y respetarla con aquello que de ella nos agrada y con lo que no.
Tener a la persona como un ser completo, alguien con cosas que nos hacen sentir bien y con otras que no tanto, es esencial en una relación.
La paradoja es que, además, debemos vivir a la pareja de una manera menos moderada y más extrema. Los momentos en los que se dan arrebatos de pasión, alternados con otros de rabia, son igual de esenciales que aquellos en los que todo se modera y equilibra.

Ofrecer amor a la gente importante no implica darle más de lo que podemos. Es hacerlo en la medida de lo que nos es posible, de manera que todos lo tengan y de que, a la vez, logremos seguir sintiéndonos nosotros mismos.
En el momento en que se nos exige más de lo que podemos repartir, se nos está tratando como instrumentos para el bienestar ajeno, no como personas reales, las cuales también necesitan ser queridas y respetadas.

Si basas tu vida en asignarte un valor, es muy posible que acabes siendo esclavo de las comparaciones.
No te esfuerces en ser más o menos que lo otros, céntrate en no dañarte por ser quien eres, en darte ánimos para afrontar lo retos y en poner tu corazón en todo lo que haces.

<<Nunca sentí ese momento en el que todo estuviera bien. No creo que esos momentos existan. Todo lo que puedes hacer es intentarlo y esperar que, de alguna manera, intentarlo sea suficiente>>.

De la película Little Sister, 2016.

Todos tenemos fantasías en las que imaginamos circunstancias, personas, formas de vida,..., en las que nos gustaría vernos y con las que desearíamos relacionarnos.
A veces somos conscientes, otras no. Algunos creen que se realizarán tal cual y otros son conscientes de que eso no puede darse de manera tan ideal.
De una manera u otra, siempre que conectamos con algo o alguien que se asemeja a dichas fantasías, de eso quedamos prendados.

Suelo ver padres muy preocupados por las notas que obtienen sus hijos, los novios de estos o las clases extraescolares a las que irán, pero no tanto por la relación que mantienen con ellos.

Al revisar mis libros de psicología y ver la poca lógica de este enfoque, me pregunto por la razón que ha llevado a muchos a considerarlo el idóneo. En la búsqueda de la respuesta, me planteo dos posibilidades. 

La primera estas es que a los psicólogos no se nos esté escuchándolo. La segunda, que sí se nos tenga en cuenta, pero que nosotros no hayamos aprendido nada de nuestros maestros.

A menudo damos por sentado que la forma de vida que hemos visto y que nos han contado es la única posible.

Tendemos a dar por sentado que las familias son de una manera concreta, que para sobrevivir se deben seguir unos pasos determinados, que para lograr la felicidad se deben hacer sí o sí ciertas cosas,... 

Esto hace que nos podamos llegar a escandalizar cuando vemos a otros vivir de manera distinta, transgredir lo que creemos como lo correcto, romper la norma establecida,...

Así, ten en cuenta que lo que ayer fue un escándalo, hoy es normal y que, por tanto, lo que ahora rechazas, podrá ser aceptado por los vivan mañana. 

El que no compartas una forma de vivir no significa que esa sea la incorrecta, solo implica que es diferente.

Viajes a lugares exóticos, tecnología a la última, comidas sofisticadas, ..., nada sirve si realmente no estás ahí.

Comienza por lo simple, empieza por ser capaz de ver lo que está junto a ti.

Aunque no quieras verlo, la gente sufre, muere, padece enfermedades, es infeliz, pierde a seres queridos, se arruina,...

Puedes negarlo, pero también las personas disfrutan, saborean momentos,  quieren a los suyos, crean proyectos, aman, ...

Vivir es muy bonito, pero duele.

 

Quiéreme por quien soy y no por lo que quieres que sea.

No me pidas que cambie mis proyectos por los tuyos, construyamos los nuestros, pero dejemos prosperar a los de cada uno.

Si me conociste así, con lo que soy, con lo que tengo, con lo que hago, déjalo como está.

El querer no es imponer, no es moldear, no es cambiar lo del otro, es compartir, respetar y poner todo el empeño para que así sea.

No te dejes dominar. Ni te ayudas a ti ni tampoco a él o a ella.

La sumisión hunde al que está debajo y eleva en exceso al que se siente arriba.

Uno pierde la capacidad de vivir como individuo,  el otro se vuelve incapaz de tratar a las personas como tales.

 

Cuida tu relación como el que cuida una bonita planta, la cual puede darnos lo mejor de ella si le damos lo que necesita, pero que, de no recibir lo que requiere, de sus frutos no nos servirá y finalmente se marchitara'.
Si esta la ves mustia, atiéndela más, busca lo que tiene en exceso o en defecto para dar o quitar. Cuando esté pletórica, no lo dudes, disfrútala con todos los sentidos. Pero, lo más importante, ten en cuenta que, una vez sin vida, sus aromas, colores y sabores ya nunca volverán.

Lo que hay dentro de ti y lo que esta cerca de ti, lo que puedes ver y usar para verte, ni es bueno, ni malo, ni mejor, ni peor, es así. 
A veces gusta, otras desagrada, en alguna ocasión entristece o altera, de una u otra manera, no se trata de ser inmóviles ante lo que gustaría que fuese de otra manera, lo importante es aceptar lo que podemos ser y no torturarnos por lo que es imposible alcanzar.

Es difícil no ser cruel con los otros cuando uno lo es consigo mismo. Igualmente, es extremadamente complicado que no seas despiadado contigo si lo eres con los demás.
Las acusaciones, ataques, juicios malévolos..., nos conducen a vivir agazapados, temerosos, tapados,..., la salida es la compasión, la amabilidad, el cariño,..., para ti y para los otros.

Hay un mundo más allá de ti. Tus problemas, tus deseos, tus necesidades, claro que son importantes, obvio, pero todo no es eso. 
Desde que el hombre se preocupa por lo que este ha venido a hacer aquí, siempre aparece la idea de que no se puede ser de una manera plena con la mirada puesta únicamente en la propia existencia. Cuando conectamos con otras vidas, seres y lugares, empezamos a entender, como mínimo, que solo somos una parte del total y, a partir de ahí, podemos empezar a comprender algo más.

Amar al otro no es someterse. La sumisión implica obediencia, inferioridad, miedo a ser castigado. Querer conlleva acuerdo, igualdad, alegría por dar y recibir. 
Dos personas adultas deben sentirse seres completos, los que, aunque parte de grupos más grandes, nunca pierden su identidad. La pareja no es una excepción.

Formas de vivir la pareja hay múltiples, personas con las que hacerlo, aún más.
Si sientes que no encajas en las relaciones, quizá sea porque no has encontrado la que te queda bien.

Como seres sociales que somos, el sentirnos seguros con los que nos rodean es algo buscado y anhelado por todos. Con mayor o menor consciencia hacemos cosas para estar bien con los otros. Obviamente, no toda relación tiene el mismo valor, pero, lo que sí es algo claro, es que la conexión con los otros importa. Podría decirse que un miedo universal es el de ser excluidos, unos parias, unos apestados,..., y, lógicamente, una necesidad de todos es el sentirnos queridos, integrados, parte de algo.

Si echas de menos lo que viviste al estar enamorado, alguna vez lo tuviste. Si dudas de lo que sientes, mira lo que alguna vez experimentaste. Si no sabes dónde buscar, es posible que aún no haya llegado tu momento.
Algunas emociones complejas son costosas de conocer, pues, a diferencia de otras, no llegan en a edad temprana y tampoco son experimentadas por todos. Eso sí, una vez sentidas, son las mejores maestras para conocer si nos estamos volviendo a encontrar con ellas. De estas, el amor, sin duda, es una de las que más atención nos suscita.


PELÍCULA RECOMENDADA.
Y RESPIREN NORMALMENTE.
El tema principal de esta película es el altruismo. Esta nos cuenta como sus protagonistas, dos mujeres de muy diferente origen geográfico, cruzan sus vidas en unas circunstancias complicadas. Aquí, ambas se ayudan por el solo hecho de hacer mejor la vida de otro ser humano, por el valor de esto mismo y porque lo tienen tan arraigado que forma parte de su personalidad. Esto no lo hacen con gestas épicas de gran notoriedad para el resto de la sociedad, sino mediante acciones que quedan en el restringido ámbito de su relación, pero de enorme importancia y significado para estas dos heroínas


Si alguien te acusa de egoísta por no hacer lo que te pide, recuerda, todo aquel que intenta que el otro cambie su voluntad mediante algún tipo de manipulación es realmente el egoísta.

PELÍCULA RECOMENDADA POR JUAN ANTONIO ALONSO.
BEATS.

La música,la vida en un barrio violento de Chicago, el estrés postraumatico, la agorafobia y el duelo sirven de lienzo en el que se dibuja una relación entre dos hombres, los cuales, casa uno a su manera, están muy heridos. Uno de ellos, un joven traumatizado por la vida en un lugar cruel e inhóspito, el otro, un adulto marcado por los errores que cometió en el pasado, precisamente por querer salir de ese mismo ambiente. El primero, con un talento inusual para la música, el segundo, con un instinto especial para detectar y proyectar a este tipo de artistas.
En esta historia se habla de temas como los problemas psicológicos que pueden venir de experiencias traumáticas, el dolor de las pérdidas, los aprendizajes obtenidos de los errores vitales, la culpa, la redención, el amor, ..., pero, sobre todos ellos destaca el de las consecuencias negativas que acarrea el buscar salidas rápidas a situaciones desesperadas, soluciones que a corto plazo parecen buenas, pero que a la larga conducen de retorno a la situación inicial. Pero, además, aparece el complemento, la virtud de saber escoger caminos que, aunque más largos y complicados, con el tiempo conducen a la salida real del oscuro páramo en el que los personajes de esta historia sobreviven.

Las personas tenemos la necesidad innata de comunicarnos. Esta necesita de los demás e implica el crecer con estos. Enseñar y aprender del otro forma parte de nuestras vidas y esto lo hacemos de muy diferentes maneras. Cuando creamos una obra literaria, hacemos un viaje de placer o mantenemos una conversación ordinaria, lo que hacemos es satisfacer el instinto de comunicar.


CONVENCIÓN DE PSICÓLOGIA DE ANDALUCÍA ORIENTAL.

Un buen rato entre colegas.


Cuando dices, no me importa lo que piensan los demás de mí, realmente no estás hablando de todos los demás. Padres que siempre están ahí, hijos por los que das la vida o amigos en quien te apoyas en los días grises nuca podrán estar entre aquellos a los que muestras indiferencia. Las personas somos seres sociales y, al igual que necesitamos comer y respirar, tenemos que querer y ser queridos.

A veces nos preguntamos por qué aquél o aquella que nos ama se aleja de nosotros. En ocasiones intentamos explicar lo que ocurre según lo que se supone que siente el otro. Pero recuerda, querer implica el deseo de compartir, de participar en la vida de la otra persona y de que también ella lo haga. Así, la pregunta es incorrecta, no se trata de alguien que nos ama, es quien nosotros creemos que lo hace.

Error común en las relaciones es el centrarnos en el recibir y no en el dar. Obviamente, todos necesitamos lo primero, pero, para que esto llegue, no queda más opción que apostar por lo segundo.

Si no funciona tu lucha por mejorar tu vida, por ser feliz, por crecer,...., piensa que puedes estar enfocando mal la pelea. Quizás estés equivocando los objetivos principales. Es posible que estés empeñado en solucionar los problemas del momento y no trabajando por lo que hay más allá.
Recuerda, es algo muy común el enredarnos en la tarea urgente de sentimos mejor y, a la par que no alcanzamos lo perseguido, dejamos a un lado el trabajar por las cosas importantes que, muy a menudo, implican aceptar el sentirnos mal.


Hoy se inicia una nueva colaboración.
AMIFP, Asociación a Favor de Personas con Discapacidad de la Policía Nacional.


Existen tantos modelos de pareja como personas. No existe manual de instrucciones universal. El único que podrás encontrar y deberás buscar está dentro de tu compañero o compañera. Lo leerás en sus sentimientos, acciones y pensamientos.

 

Recuerda, casi todos tus problemas te los creas tú intentando resolver aquellos que no tienen solución.

Son muchas las necesidades humanas, estás en gran número compartidas con otras especies, pero no todas. Las que más nos diferencian y nos hacen ser lo que somos, son aquellas que nos empujan a aprender y enseñar constantemente. El comunicar lo que hay en nuestra mente, intercambiarlo y aprender de esto es lo que nos forja como individuos y como grupos, genera las condiciones necesarias para crear vínculos que van más allá de los que pueden establecer otros animales y, por supuesto, nos lleva a evolucionar de una forma que ningún otro ser puede hacer.

 

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En la pareja, lo más doloroso no es el error, pues este, como en todo comportamiento humano, forma parte de lo que se dice y hace. Lo más hiriente es la no intención de cambio, cuya forma puede ser diversa y perversa. Indiferencia, menosprecio, falsas promesas,..., caminos todos hacia un vínculo malévolo que lejos de crear relaciones que ayudan a vivir, conducen a un tormento con el que es difícil de convivir. 
 #terapiadepareja #problemaspareja


PELÍCULA RECOMENDADA.
AQUÍ Y AHORA.
En muchas ocasiones, las personas escogemos, sin ser conscientes de ello, vivir bajo una máscara. Esta puede ser de muchas formas y por múltiples motivos. El protagonista de este filme usa la del vividor, la del despreocupado, la del que sólo valora el aquí y el ahora . El motivo, el miedo a sufrir, a hacer daño y a recibirlo. Así, un ser profundo y empatico, puede aparentar ser el más superficial e insensible. Pero en descubrir esto y enfrentarlo está la grandeza de este héroe, este rey.


No tenemos la seguridad de que mañana estaremos sanos, no sabemos todo lo que piensa o siente nuestra pareja, el futuro es incertidumbre o, lo que es igual, gran parte de las cosas más importantes en nuestras vidas puede variar de un modo u otro sin que nosotros podamos hacer nada. Somos muchos los que tenemos pavor al hecho de no poder intervenir en el devenir de los eventos que más nos afectan. 
Intentar controlar lo que depende de nosotros no nos traerá la calma. Nada nos asegurará salud eterna, nunca podremos tener la total certeza de que nuestra pareja siempre estará ahí, es imposible conocer el futuro. La única vía para la paz es aprender a vivir con la realidad que supone la imposibilidad de que las cosas sean como queremos que sean, aceptar y dejar de luchar por alcanzar metas que nunca se podrán alcanzar.

 

De todas las emociones negativas que podemos sentir en una relación de pareja, el sentirnos despreciados es quizás la más devastadora. No sólo nos hace sentirnos no queridos, también no ser respetados en lo que somos.