MODELO PERMA DEL BIENESTAR HUMANO

En el intento de definir el  bienestar humano son numerosos los modelos que han sido propuestos por los teóricos e investigadores que se encuadran dentro de la conocida como Psicología Positiva. De estos, uno de los más conocidos es el modelo PERMA desarrollado por Seligman (2011).

Este  considera que existen cinco elementos básicos que intervienen en el bienestar y que han de ser desarrollados por aquel que desee experimentarlo. Estos componentes, cuyas iniciales en inglés y algunas también en español dan nombre al modelo, son descritos a continuación.

El primer elemento presentado por el modelo es  la positividad o las emociones positivas, identificándose en gran parte con el conocido como bienestar subjetivo o hedónico y que hace referencia a la experimentación por parte de la persona de un equilibrio afectivo en el que exista una presencia importante de emociones como la alegría o la satisfacción.

Sigue el modelo con el engagement o compromiso, el cual indica la capacidad de la persona para involucrarse de una manera significativa en aquellas cosas en las que se implica. Relacionado fuertemente este componente con la capacidad para fluir o, en otras palabras, concentrarnos plenamente en una actividad de manera que se pierda la noción del tiempo. (Para conocer más respecto a la capacidad para fluir se puede leer el artículo Vivir El Momento Presente)

Otro elemento clave son las relaciones interpersonales, siendo la presencia de unas interacciones de calidad el elemento que más se correlaciona con un estado de bienestar general.

El cuarto elemento es el Meaning,  sentido vital o grado en el que la persona experimenta que esta tiene un propósito y dirección. Según Frankl (1991) se trataría de que cada uno conecte con lo que la vida le pide y responda a ello, sintiendo que esto es así. (Aquí es interesante el artículo El Sentido De La Vida).

El último es el  accomplishment o logro, es decir, el alcanzar objetivos; pero no cualquier objetivo, sino aquellos que sean escogidos apropiadamente. Por tanto, se trataría tanto de la elección correcta como de la consecución de estos. (Aquí es interesante el artículo Las Propiedades De Los Buenos Objetivos).

 

Lista de referencias.

Frankl, V. (1991). El Hombre En Busca De Sentido. Barcelona. Herder.

Seligman, M. E. (2011). Flourish: A visionary new understanding of happiness and wellbeing. New York, NY, USA: Free Press.

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